viernes, 22 de julio de 2016

El perfil ideal del ingeniero ambiental

Dentro de las diferentes especialidades de la industria, desde hace unos años el ingeniero ambiental es un perfil especialista encargado de diferentes tareas que pretenden armonizar la operación de la actividad industrial con el entorno en el que se desarrolla. El perfil de un ingeniero ambiental entonces es un tema que debe ser definido en específico por la administración de la empresa a fin de asegurar el éxito en las diferentes tareas que por su naturaleza se le asignan. aquí trataremos brevemente de revisar un perfil ideal para dicho puesto, en función de las tareas/actividades que puede atender.

Estas tareas pueden dividirse en tres grandes ramas:  
  • El apoyo técnico a la prevención y control de la contaminación. 
  • El aseguramiento del cumplimiento normativo ambiental. 
  • La atención a contingencias ambientales. 

Dentro de esta definición entonces, se debe de diferenciar las aptitudes de un técnico ambiental de un técnico en seguridad, dado que las tareas encomendadas involucran condiciones que trascienden mas allá del medioambiente laboral, tanto en el alcance técnico como en el marco jurídico; por lo que un encargado de ambas áreas deberá de conjuntar las habilidades necesarias para cumplir efectivamente con los perfiles de puesto requeridos para desarrollar eficientemente las tareas, y tener la habilidad de separar las fronteras de lo ambiental y laboral, en términos de incidencia y legislación legal.

Volviendo entonces al tema que nos atañe, para cumpñir con lo requerido en ésas tres grandes ramas en las que hemos englobado las tareas de cumplimiento en la materia ambiental, se requiere un perfil predominantemente técnico; que tenga habilidades específicas de dimensionamiento, interpretación, de administrador sistémico, y de planeación estratégica.


Fig. 1. Ingenieros ambientales en muestreo de campo (Archivo IRCA Consultores)

Habilidades de dimensionamiento. 
Son las características que permiten al individuo a reconocer mediante dimensiones (superficie, altura, volumen, diámetro, concentración, etc.) y sus unidades , el comportamiento y desempeño de las actividades, obras, unidades de trabajo; para en su momento proceder a los ajustes necesarios. 

Habilidades de interpretación. 
Son las características propias del individuo que permiten que la lectura y comprensión de un escrito, o documento de la manera que tenga un resultado o implementación aplicable al desempeño del centro de trabajo. Las habilidades de interpretación no solo deban de referirse a cuestiones de índole técnica; sino también a requerimientos legales y sus formas de cumplimiento.  

Habilidades sistémicas. 
Son las habilidades que permitan administrar de manera sistemática, mediante programas o calendarios todas las actividades destinadas a prevenir o controlar la contaminación, así como el aseguramiento del cumplimiento legal que atañe al centro de trabajo. Debido a que las cuestiones de control de contaminación, así como el cumplimiento legal son cuestiones mas dinámicas que estáticas; la sistematización de las actividades responderán a un comportamiento dinámico acorde a los ajustes que requieran dichas tareas. 

Habilidades estratégicas. 
Son las habilidades que permiten trazar planes de acción que lleven a los objetivos centrales de cumplimiento legal y desempeño ambiental deseado del centro de trabajo. En muchas ocasiones es necesario trazar estrategias que involucran recursos internos (áreas administrativas vs. áreas operativas), recursos externos (laboratorios, asesores, abogados, proveedores, etc.) y la atención inmediata de contingencias ambientales.

Es importante notar, para este caso, que los objetivos de desempeño ambiental deseados o requeridos en ocasiones no son equiparables a los requerimientos legales; en ocasiones por valoraciones incorrectas en los resolutivos, o lagunas legales no previstas por el Legislativo, o interpretaciones inexactas a manuales o procedimientos definidos de manera genérica por la autoridad. 
En estos casos es imperativo diseñar una estrategia que permita facilitar el cumplimiento ambiental a la empresa en cuestión, y en su caso lograr, mediante los recursos legales, equipararlo a los estándares de prevención y control de operación y cubrir las necesidades de la empresa; y es donde cubrir el perfil se vuelve necesario para asegurar sortear la problemática de cumplimiento legal y prevención de la contaminación presentada en cada caso.

lunes, 2 de mayo de 2016

El costo de un residuo

Originalmente le iba a poner a esta entrada "el verdadero costo de un residuo", pero hablar de verdades en términos de cálculo de un costo es hasta cierto punto ocioso.

Sin caer en tampoco en buscar una definición a modo, lo trataremos como lo trata la LGPGIR o Ley integral par la gestión Integral de Residuos (2006), que lo establece cómo:

Artículo 3. XXIX. Residuo: Material o producto cuyo propietario o poseedor desecha y que se encuentra en estado sólido o semisólido, o es un líquido o gas contenido en recipientes o depósitos, y que puede ser susceptible de ser valorizado o requiere sujetarse a tratamiento o disposición final conforme a lo dispuesto en esta Ley y demás ordenamientos que de ella deriven.

Existen dos tipos de residuos generales que puede manejar un sistema de producción; y no vamos a referirnos en esta ocasión a su clasificación según su peligrosidad, características o cualquier otra diferenciación técnica. 

Los dos tipos de residuos posibles son 1)los residuos que la planta produce (rechazo, merma, scrap, material no conforme, etc.); y 2) los residuos que se generan en actividades indirectas (embalaje de materias primas, residuos de actividades administrativas, etc.). En este caso nos enfocaremos en el primer tipo: el material que produce la planta y que no llega a transformarse en un producto terminado, y no tanto por que sea el mas importante, sino por que por lo general resulta ser el de más costos asociados.

Tal como la definición de Ley lo dispone, al ser un material que un poseedor desecha, hay que caer en cuenta que ése material no formará parte de nuestra producción; y que por lo tanto significa que debemos de darle todo un tratamiento diferente al que se le daría a un producto. Esto es que ése material no estará más destinado a formar parte en nuestro inventario de producto terminado, no entrará a nuestra cadena de distribución, y no llegará a los anaqueles y no estará disponible para nuestra clientela o para el consumidor final. No. Simplemente es un material que no alcanzó esa categoría y por lo tanto no nos proporcionará la utilidad esperada por el proceso de producción.

O dicho en otras palabras, aún después de producido, nos seguirá costando.

¿Cuáles son los costos asociados a un residuo? Podemos de primera instancia, agruparlos en ocho grandes grupos: 

     1)    Materia prima: Es el valor de la materia prima que constituye el residuo, con todos sus costos asociados.

2) Producción: Es el valor propia de la generación del residuo, y se puede estimar como fracción del costo del proceso y energía empleada.

3) Almacenamiento y manipulación: Es el costo del espacio físico, maniobras, envases, equipos involucrados para las mismas, conservación y mantenimiento.

4) Transporte: Es el costo de traslado a destino final del residuo desde el almacén temporal.

5) Disposición: El costo pagado por un destino final que asegure la inocuidad del residuo a través del tiempo (principio de responsabilidad compartida).

6) Reciclaje: Es el costo de la maniobra o proceso utilizado para reincorporar el residuo, producto no conforme, scrap, etc.; a la corriente de materia prima del proceso. (Fábrica oculta).

7) Reutilización: Es el costo asociado a maniobras de restauración para su uso.

8) Gestión: El costo asociado al trabajo interno o externo para el cumplimiento de la normativa ambiental en materia de residuos: (COA, reportes, personal asociado, mantenimiento de instalaciones, desarrollo de proveedores, permisos y autorizaciones, certificaciones, auditoría, etc.).


De entrada, y ya entrados en estos temas, en un análisis más profundo se podrán identificar otros costos asociados que podrán estar o no dentro de estos grandes grupos; pero lo importante, para un gestor ambiental, es que éstos costos estén plenamente identificados para una correcta administración del recurso económico de la empresa, ya que en materia de producción, y siguiendo las leyes de termodinámica, la generación de un residuo no es espontánea, sino que es resultado de la actividad transformadora de la materia prima en un proceso de producción.

Y la identificación cabal de costos en materia de residuos, deberá de ser piedra angular para los trabajos de jerarquización de los mismos; que da lugar al plan general de manejo de residuos de una organización.

Pero, sobre estos temas se estará escribiendo mas adelante.