En una de las
conferencias que mejor recuerdo haber participado, es aquella que hace algunos años impartí para
un gran grupo de estudiantes a nivel secundaria, sobre los temas de
contaminación lumínica, visual y sonora presente en las ciudades, en un colegio
particular.
El objetivo de
la misma era el despertar de una conciencia colectiva en temas muy sencillos
pero a la vez muy relevantes en las sociedad actual, sobre este tipo de
contaminación y las posibles alteraciones humanas causadas por estos
factores.
Existen una gran
variedad de ejemplos de contaminación, pero antes de abordarlos, será siempre
necesario definir de una manera fácil y sencilla la contaminación, y partir
entonces de ése concepto.
Pues bien,
entendiendo la contaminación como todo cambio indeseable en las características
del aire, agua, suelo o paisaje que afecte negativamente a cualquier ser
viviente en el plantea, generado por acción o actividad propiciada del ser
humano. Otra definición mas técnica puede ser el vertimiento de
materia o energía en cualquier estado que afecte el equilibrio de los
ecosistemas.
Ahora bien, si
definimos contaminación como cualquier vertimiento de materia o energía,
podemos entonces deducir que la contaminación no sólo es material
sino también puede ser energética (iluminación, radiaciones,
vibraciones, sonido) e incluso visual al afectar la armonía de lo
visualizado (contaminación visual).
La contaminación
por ruido es de las más frecuentes y desestimadas, y se define como el sonido
que a determinada intensidad (dosis) y tiempo de exposición puede producir
daños (reversibles o no) físicos y psicológicos relacionados
con la capacidad de audición, generando reacciones psicológicas o fisiológicas
en los individuos.
Los niveles de ruido generan diferentes efectos sobre la población
Estos efectos
pueden ser por exposiciones voluntarias (conciertos, eventos deportivos) o por
exposiciones involuntarias (tráfico, embotellamiento, aeropuertos); y la
afectación al humano se puede resumir en generación de irritación, dolores de
cabeza, tensión muscular, mareos o nauseas, cansancio físico general,
sordera temporal o permanente, desorientación y hasta enfermedades psicológicas
o psiquiátricas.
En México los
niveles LMP (Límite Máximo Permisible) de ruido perimetral están
marcados en la NOM-081-SEMARNAT-2004, permitiendo un máximo de 68 dB
(decibeles) en el día, y 65 dB en la noche, y son aplicables para el control de
ruido principalmente a la periferia de empresas que tienen
fuentes fijas de contaminación por ruido. En cambio, en ruido laboral, se
establece en la normativa una intensidad de 85 dB constante para
un periodo máximo de 8 horas.
El tema de contaminación
lumínica se establece como la emisión de luz desde
fuentes artificiales nocturnas en intensidades, direcciones, rangos
espectrales u horarios innecesarios para la realización de actividades
previstas en las zonas de emisión.
Un ineficiente y
mal diseñado alumbrado exterior, la utilización de proyectores y cañones láser, la inexistente regulación del
horario de apagado de iluminaciones publicitarias, monumentales u ornamentales,
la utilización de luces arquitectónicas;
generan este problema cada vez más extendido provocando la pérdida del cielo
nocturno, desorientación, afectación del estudio astronómico, y es aportador
del empobrecimiento cultural de las poblaciones.
Ejemplo de resplandor por contaminación lumínica
Sólo por citar
un ejemplo; somos la generación humana con mayor conocimiento de la física
espacial a nivel científico, pero con el menor conocimiento
astronómico-cultural a nivel poblacional: cada vez reconocemos menos el cielo.
Y es que un cielo estrellado no es solo un factor de
contemplación, también es útil para efectos de navegación y
orientación, agricultura y es factor importante en el desarrollo
cultural y científico de los individuos.
Vía Láctea visible ante ausencia de contaminación lumínica
Actualmente es poco común reconocer
formaciones como las constelaciones o la propia vía láctea, cuando
sin duda en la antigüedad eran referentes para
la estacionalidad del año y la posición geográfica.
A menudo estos tipos de
contaminación son pocas veces valoradas o reguladas pero el efecto sobre la
población humana sin duda merece que sea tomada en cuenta no solo por la
afectación física o fisiológica que puedan provocarse, sino por la situación de
afectación psicológica o el empobrecimiento cultural al que aportan. Por lo pronto les digo que esa fue la aportación que un servidor hizo a nivel secundaria en aquellos estudiantes que me invitaron a exponer: espero que les haya servido a ellos y le despierte al menos la curiosidad a algunos de mis lectores.
La contaminación lumínica afecta el estudio astronómico
Para los curiosos: estos temas de contaminación tienen
bastante información disponible el la red y hay libros completos que los
abordan. Los temas de aportación visual (que no lumínica) los tocaremos en las siguientes
aportaciones a este espacio.



