viernes, 12 de abril de 2013

Regulación de gobiernos vs regulación de mercado...

Hablando de regulación ambiental, existen dos grandes motores que las propician, y el estudio del fenómeno concentra su atención en la regulación y los resultados de ésta, así como en la fuente que la impulsa: una intervención directa del estado o exigencia del mercado atendido.

La regulación ambiental actualmente se le reconoce como la presión que ejerce el estado para cumplir y hacer cumplir las leyes, reglamentos, acuerdos, normas técnicas y demás instrumentos regulatorios que se establecen por la situación legislativa interna o bien por compromisos externos del país en los organismos internacionales de los que forma parte; que van desde entes políticos como la ONU y sus organismos que la integran, pasando por acuerdos de intercambio comercial internacionales y terminando en acuerdos con entidades crediticias internacionales con las que se pacta apoyo económico a cambio de cumplimientos internacionales de estándares de salud, trabajo, derechos humanos, y por supuesto el cuidado al medio ambiente.

Resultado de todas estas presiones internas en el país, y las externas a las que se somete el gobierno, se promulgan, mejoran y se establecen los organismos y presupuestos necesarios para la regulación ambiental, teniendo en nuestro país algunos representados en las siguientes mencionadas (SEMARNAT, PROFEPA, CONAGUA, INE, CONABIO, CONANP, CONAFOR; además de un largo etcétera que se multiplica a los tres niveles de gobierno (federal, estatal y municipal).

Pues bien, estos organismos reguladores tienen que repartirse y compartirse un presupuesto destinado al cuidado del medio ambiente, que muchas veces resulta insuficiente para llevar a cabo la meta trazada. De ahí que en algunos estados la presencia de algunos de estos organismos públicos tiende a ser inoperante, sino es que inexistente. Como ejemplo, me tocó atestiguar hace algunos años, que un organismo de los arriba enumerados tenía para el sur del estado de Sonora (el estado de superficie 182,052 km2 y mas de 2 millones seiscientos mil habitantes),  sólo dos individuos y un auto compacto para ejercer la inspección.

Pero no todo son malas noticias, desde tiempo atrás viene observándose el fenómeno de la regulación de mercado, que no es mas que la presión que ejerce el cliente o consumidor final, para que un producto tenga un cumplimiento y cuidado ambiental eficiente durante el ciclo de vida del producto que comercializa: y a mayor cumplimiento, mayor valor agregado al mismo.

De tal manera que al día de hoy podemos ver como se ejerce la regulación de mercado; que va desde la sencilla preferencia de escoger una lata de atún con el sello de "amigos del delfín" en el supermercado  hasta poder observar con asombro que la noticia de una afectación ambiental puede desplomar las acciones de una importante compañía que cotiza en una bolsa de valores.

Hace algunos años me llamó la atención la solicitud de algunos organismos productores porcícolas que requerían la asesoría para hacer funcionar "conforme a la legislación  sus inoperantes fosas de oxidación (que en la practica no era sino una fosa de absorción, donde se buscaba que el agua residual de las granjas se incorporara a la corriente de agua subterránea presente en el sitio). En las jornadas de visita y revisión de dichas instalaciones, les pregunté y recibí una lección de regulación de mercado. 

-¿Has tenido alguna inspección por parte de la autoridad? 
- No, ellos ni nos visitan, somos productores pecuarios; ellos visitan a los industriales."- contestó.
- Entonces, ¿Qué te motiva a cumplir con tu manejo de agua residual?.
- En agua residual, en residuos, en todo... verás, es un problema del cliente. 
Y es que recibimos una advertencia de nuestros clientes japoneses que a partir de cierta fecha, ya no podrán compra nuestra carne si no mejoramos el impacto ambiental de nuestra operación, esto por que ha habido muchas quejas de productores australianos de carne, que nos acusan de prácticas desleales ante las oficinas de Comercio de Japón de que nuestros productos son mas baratos no sólo por la mano de obra sino por el poco cumplimiento ambiental de los procesos de producción".

Bueno, ignoro si a nivel de política exterior esto fue atendido por el gobierno, pero al final México sigue siendo uno de los principales exportadores de carne a Japón, así que a nivel percepción del productor, supongo que la regulación de mercado, es a veces mas efectiva. Y que sin duda, ante una sociedad mas concientizada, llegó para quedarse y ejercer sus efectos a nivel local, nacional o global.

E independientemente del sector que lo produce, en un futuro no muy lejano, bajo la regulación de mercado lo importante será el producto y el impacto ambiental durante ciclo de vida del mismo lo que hará la diferencia del éxito o fracaso en el gusto del consumidor final.